lunes, 19 de julio de 2010

Eso trato de hacer

Pues sí. Ese es el objeto de mis días, de mis horas, de mis pensamientos. Y ese es, por ello, el título de este blog. Es como responder a la clásica pregunta que se hace desde algunas redes sociales ... ¿Qué estás pensando? ¿Qué estás haciendo ahora? Y esa es la respuesta que siempre me sirve. Aprender a vivir. Cualquier día, a cualquier hora. Quiero dejar claro, ante todo, que no pretendo enseñar. Sería arrogante con todo lo que me queda por aprender... y, como decía, eso es lo que hago. Aprender y compartir lo que aprendo. Desde que decidí, no hace mucho, no gastar la vida, no dejar que el tiempo me atropellara y tener como objetivo aprender a vivir, es tanto lo que he recibido, que sería egoísta no compartirlo, y por eso hoy, porque es hoy, un día duro que intuyo como trascendente, comienzo a escribir en este espacio en el que no hay nada definido, ni preconcebido ni premeditado, y en el que se podrá encontrar de todo ... o de nada. Y es que soy consciente que parto de una ficción. Solo sabremos si hemos aprendido a vivir o si hemos sabido hacerlo, justo antes de morir. Y vete a saber si entonces tendré un ordenador a mano, si me quedarán fuerzas o ganas para contarlo, o si pensaré que realmente vale la pena. Supongo que no, así que lo hago ahora que mantengo ese grado de inconsciencia que nos otorga a los ingenuos habitantes del primer mundo creer que vamos a vivir eternamente, y lo que es peor, creer que podemos ser eternamente felices.